sábado, 29 de diciembre de 2012

Cuentos de Alquimistas: El corazón de Cristal

Hace tiempo leí un libro, era un libro viejo y fue escrito completamente a mano, no tenía título ni un autor en la portada, aunque estaba bastante seguro de saber de quien lo había escrito, la escritura me resultaba familiar y extrañamente parecida a la mía. Grandes secretos ocultaban sus palabras, incluso hoy en día siguen siendo algunas un misterio, pero cada vez estoy mas cerca de descifrarlo por completo, de saber la verdad.
En aquel entonces había sufrido un shock emocional muy fuerte, me hundí , llegue a un punto sin retorno, pero con lo último de mi voluntad logré salir y decidí emprender un viaje de autodescubrimiento y fue una fortuna para mi encontrar ese libro, porque no sabía como empezar y ese libro llegó como si estuviera hecho para mi.

Las hojas color sepia tenían plasmadas historias, relatos, incluso fórmulas de algunos alquimistas de todo el mundo, recolectadas por una sola persona o tal vez por varias, no podría decirlo con seguridad. Cada verso estaba relacionado con la vida misma, el amor, la naturaleza, las personas, los animales y la alquimia. Cada historia tenía una enseñanza diferente que te hacía reflexionar sobre tu propia vida.

Agradezco al destino por poner en mis manos ese libro y jamás olvidare la primera historia que leí:

30 de diciembre, Venecia, Italia

Mi búsqueda me ha llevado a Italia, a conocer un viejo alquimista al cual llamare Fray. Un hombre que fue dotado con una gran habilidad para crear con sus manos, moldear tanto el cristal como el metal eran sus pasiones, las cuales eran solo superadas por la pasión que entregaba al amor de su vida. Tan grande era su habilidad como su amor, gracias a ello, era capas de crear cualquier forma usando metales preciosos o el mas fino cristal Pronto ganó la fama de alquimista, poseedor de una hablildad inigualable, el alquimista de cristal.
Pero el destino es cruel, cuando menos lo esperaba, cuando el mas la necesitaba, el corazón de su amada se detuvo y no pudo hacer nada para evitarlo. Fray se perdió en la desesperación, se perdió en la oscuridad. Tanto dolor lo orillo a crear un ataúd con bordes de plata y paredes de cristal, donde coloco al amor de su vida, lo lleno con agua de los canales de Venecia, coloco ciertos tipos de plantas y algunos metales preciosos que combinados ayudarían a conservar intacto el cuerpo de su amada. Después de eso dedico su vida a crear un nuevo corazón para aquel ángel que descansaba en una cama de agua.
Los días se convirtieron en semanas, las semanas en meses, los meses en años, pero al final pudo lograrlo, creo con sus propias manos una replica exacta de un corazón humano hecho con el mejor cristal de toda Venecia, hecho especialmente para la mujer que amaba, con algo de alquimia ese corazón de cristal se convertiría en un corazón de verdad. Fue tanta su euforia que se levanto corriendo, pero los años no pasan en vano, el tiempo no perdona a nadie, tal vez su voluntad seguía tan fuerte como siempre, pero su cuerpo no, su habilidad con sus manos seguía intacta, pero sus piernas se habían vuelto torpes y débiles, terminó en el suelo y frente a el, su última esperanza en cientos de pedazos.
El trabajo mas grande de toda su vida nunca pudo ver la luz del sol, y entre sus lagrimas y los pedazos de su corazón roto se dio cuenta de que había desperdiciado su vida aferrado a algo que jamás iba a poder recuperar. Tomo lo que le quedaba de su fuerza y se arrastro hasta el lugar donde descansaba su amada, habían pasado años desde la última vez que la había visto, pero seguía igual de hermosa, tan apasible, Fray rompió en llanto al verla, lo único que quería era ver su sonrisa una vez mas, pero ya no, ya no podía, el destino se había llevado lo que mas quería y ahora también su juventud. Es el precio que pagan aquellos que se aferran a algo que ya ha terminado, la maldición que los persigue....

En el fondo sabía que si su esposa lo hubiera visto en ese estado, se habría puesto triste, por lo que fray decidió levantarse una vez mas y esta vez, para seguir siendo el alquimista de cristal, para transmitir sus conocimientos y para guiar a los corazones jóvenes. Se dice que creo una hermosa rosa de cristal, de un color azul como el zafiro, la mas hermosa que te puedas imaginar, y que descansa junto con su esposa. No se si sea verdad, lo que si se es que Fray la siguió amando hasta el ultimo día de su vida, con un corazón tan puro como el cristal. Al final así siempre fue su amor, tan puro pero tan frágil. 


Esa fue la primera de muchas historias que leí de ese libro....